martes, 30 de julio de 2013

DEL DESALIENTO AL DISTANCIAMIENTO


DEL DESALIENTO AL DISTANCIAMIENTO

Apóstol Moisés Rosales


 

 

Uno de los indicadores del punto del distanciamiento emocional en los matrimonios. Se ven matrimonios en restaurantes: esposos y esposas que entran juntos, ordenan y comen su comida, pagan la cuenta y se van sin decirse una palabra durante todo el tiempo. Si sigues a estas parejas hasta su hogar, descubrirás que son apenas un poco mas que dos extraños que viven bajo el mismo techo. El otro ya no les resulta atractivo y ni siquiera interesante. Se aburren con el otro incluso en la cama.

 

A los esposos distanciados casi cualquier otra cosa les resulta mas atractiva que perseguir una relación saludable, cada vez mas profunda con su cónyuge. El esposo puede llenar este tiempo perfeccionándose en su carrera, saliendo con los muchachos, participando en deportes u otros pasatiempos, o haciendo una interminable lista de proyectos que giren en torno a la casa. La esposa puede ocupar su tiempo con los hijos, con su carrera o en actividades como voluntaria a la vez que invierte toda su energía emocional en amistades femeninas. Los dos usan las actividades, las posesiones y las ocupaciones para llenar la distancia que ha crecido entre ellos. Estas actividades egoístas pueden destruir el matrimonio. Los cónyuges llegan a preocuparse tanto por sus propios asuntos que pierden de vista al otro y no les queda energía emocional para su compañero.

 

Dios sabia que como esposos necesitábamos la compañía  del otro. Luego de crear el mundo, Dios miro lo que había hacho y dijo: “No es bueno que el hombre este solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada” (Génesis 2:18). La principal solución de Dios para la soledad del hombre es la unidad y el compañerismo que proporciona el cónyuge. Cuando el esposo y la esposa se distancian, están luchando en contra del plan de Dios para el matrimonio y pierden de vista la bendición de la unidad que Dios  diseño para ellos.

 

Es muy fácil deslizarse hacia el distanciamiento emocional, puede que estemos muy enamorados, pero tenemos dificultades para  desconectarnos de forma profunda en medio de la desilusión y el desaliento. No éramos frio a propósito con el otro, pero como no le dedicábamos tiempo a nuestra relación, socavamos la unidad que los dos queríamos y necesitábamos.

 

LA ESCALA DEL DISTANCIAMIENTO

M  E            

    Describiría nuestra relación como “parcialmente nublado, sin probabilidades de buen tiempo”

    Casa siempre lleno mi tiempo libre con actividades que no incluyan a mi cónyuge.

    He renunciado a la mayoría de las expectativas que tenia con respecto a mi cónyuge.

   Me pregunto si alguna vez mi cónyuge se siente entusiasmado ante al misma idea de estar casado conmigo.

       Algunas veces mi cónyuge me parece extraño.

       A mi cónyuge no le digo muchos de mis pensamientos o sentimientos.

     Me preocupa pensar que algún día quizá enfrentemos un  problema que sea mayor que nuestra disposición para permanecer juntos.

 

Muchas parejas aceptan una relación viciada y distante como lo mejor que pueden lograr. Parece que reconocen que la luna de miel termino hace mucho tiempo y que lo típico es una relación matrimonial mediocre. Cuando no se trata la desilusión y el desaliento en la relación, la pareja descubrirá que se va separando y que sus sueños para el matrimonio se desvanecen. Además se pierden lo hermoso que Dios les tiene preparado.

 

Si te encuentras en el punto del distanciamiento en la relación de tu matrimonio, es vital que reviertas el curso.

 

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