DEL DESALIENTO AL
DISTANCIAMIENTO
Apóstol Moisés Rosales
Uno de los indicadores del punto del
distanciamiento emocional en los matrimonios. Se ven matrimonios en
restaurantes: esposos y esposas que entran juntos, ordenan y comen su comida,
pagan la cuenta y se van sin decirse una palabra durante todo el tiempo. Si
sigues a estas parejas hasta su hogar, descubrirás que son apenas un poco mas
que dos extraños que viven bajo el mismo techo. El otro ya no les resulta
atractivo y ni siquiera interesante. Se aburren con el otro incluso en la cama.
A los esposos distanciados casi cualquier
otra cosa les resulta mas atractiva que perseguir una relación saludable, cada
vez mas profunda con su cónyuge. El esposo puede llenar este tiempo perfeccionándose
en su carrera, saliendo con los muchachos, participando en deportes u otros
pasatiempos, o haciendo una interminable lista de proyectos que giren en torno
a la casa. La esposa puede ocupar su tiempo con los hijos, con su carrera o en
actividades como voluntaria a la vez que invierte toda su energía emocional en
amistades femeninas. Los dos usan las actividades, las posesiones y las
ocupaciones para llenar la distancia que ha crecido entre ellos. Estas
actividades egoístas pueden destruir el matrimonio. Los cónyuges llegan a
preocuparse tanto por sus propios asuntos que pierden de vista al otro y no les
queda energía emocional para su compañero.
Dios sabia que como esposos necesitábamos
la compañía del otro. Luego de crear el
mundo, Dios miro lo que había hacho y dijo: “No es bueno que el hombre este solo. Voy
a hacerle una ayuda adecuada” (Génesis 2:18). La principal solución de
Dios para la soledad del hombre es la unidad y el compañerismo que proporciona
el cónyuge. Cuando el esposo y la esposa se distancian, están luchando en
contra del plan de Dios para el matrimonio y pierden de vista la bendición de
la unidad que Dios diseño para ellos.
Es
muy fácil deslizarse hacia el distanciamiento emocional, puede que estemos muy
enamorados, pero tenemos dificultades para
desconectarnos de forma profunda en medio de la desilusión y el
desaliento. No éramos frio a propósito con el
otro, pero como no le dedicábamos tiempo a nuestra relación, socavamos la
unidad que los dos queríamos y necesitábamos.
LA
ESCALA DEL DISTANCIAMIENTO
M E
♢ ♢ Describiría
nuestra relación como “parcialmente nublado, sin probabilidades de buen tiempo”
♢ ♢ Casa
siempre lleno mi tiempo libre con actividades que no incluyan a mi cónyuge.
♢ ♢ He
renunciado a la mayoría de las expectativas que tenia con respecto a mi cónyuge.
♢ ♢ Me
pregunto si alguna vez mi cónyuge se siente entusiasmado ante al misma idea de
estar casado conmigo.
♢ ♢ Algunas veces mi cónyuge me parece
extraño.
♢ ♢
A mi cónyuge no le digo muchos
de mis pensamientos o sentimientos.
♢ ♢ Me preocupa pensar que algún día quizá
enfrentemos un problema que sea mayor
que nuestra disposición para permanecer juntos.
Muchas parejas aceptan una relación viciada y distante como lo
mejor que pueden lograr. Parece que reconocen que la luna de miel termino hace
mucho tiempo y que lo típico es una relación matrimonial mediocre. Cuando no se
trata la desilusión y el desaliento en la relación, la pareja descubrirá que se
va separando y que sus sueños para el matrimonio se desvanecen. Además se
pierden lo hermoso que Dios les tiene preparado.
Si te encuentras en el punto del distanciamiento en la
relación de tu matrimonio, es vital que reviertas el curso.
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